domingo, 22 de marzo de 2009

escases de donación de órganos

El caso de Felipe Cruzat, quién necesita un trasplante de corazón con urgencia, siendo número 1º en la lista de espera, ha vuelto a poner en el tapete el tema de la donación de órganos. En Chile, la cifra que maneja la Corporación de Trasplante, demuestran que en los últimos años, el número de donantes se ha estancado. Sólo fueron 116 el año pasado, una cifra tan baja como hace 10 años. Si se observa la tasa de donantes por cada millón de habitantes, se cuentan apenas 7. Una de las más bajas de nuestra historia y también del continente. Argentina tiene el doble, Uruguay 20 y España 35, por mencionar otros ejemplos. Pero sobre las causas existe un debate que enfrenta a la Corporación de Trasplante y al Ministerio de Salud.

Si bien el tema surge en la prensa sólo cuando existen casos como el de Felipe, el problema va más allá de la solidaridad de las personas. La falta de legislación con respecto a la donación es deprimente, no hay una ley que obligue a las familias a cumplir la voluntad de sus parientes, quienes en vida expresaron el deseo de donar sus órganos con fines médicos. Muchas veces las personas tienen la disposición de entregar vida a quienes la necesiten, pero son los sentimientos y la información errada por parte de los familiares que impiden que estos propósitos se cumplan.
Algunos políticos como el senador Mariano Ruiz-Esquide (DC), intentan crear una ley, con el fin que en nuestro país todos, al momento de nacer seamos donantes de órganos salvo que se diga que "no" en un poder notarial.

Si esta ley llegase a promulgarse, probablemente la tasa de donación aumentaría, pero cabe preguntarse, cuál sería el margen de las personas que se opusieran. Junto con los problemas de falta de legislación también existen otros factores que influyen en el tema, como es el caso de las religiones que se oponen a la intervención médica, con el fin de salvar la vida. En el caso de los evangélicos, una de sus doctrinas les impide ir contra la voluntad de Dios, lo que infiera también en cualquier manipulación médica para la prolongación de la vida; considerando que en nuestro país el mas del 35% de los habitantes son practicantes de este tipo de religiones, el caso de los trasplante de órganos también es un tema cuestionable.

También existe un tema a considerar, el cual va más allá de las doctrinas de la fe; la falta de información que rodea a los familiares que se enfrentar al tema de la donación de órganos, muchos se cuestionan cuando es el momento de dar la aprobación para desconectar a sus familiares y efectuar la donación. Algunos piensan que siempre existe la posibilidad de que el paciente vuelva a recuperarse aunque clínicamente ya está muerto.

Por consiguiente, mientras estos problemas no encuentren solución, el caso de Felipe seguirá repitiéndose una y otra vez en nuestro país.